martes, 30 de noviembre de 2010

Entrevista CN23 por la causa Atlas Copco y abogados del Banco Ciudad

Entrevista realizada en el canal CN23, sobre la causa, Daniel Atilio Yoan, contra la empresa Atlas Copco S.A., hablan el Dr. Marcelo A. Domínguez, abogado del Ing. despedido y el periodista Marcelo Ricardo Hawrylciw, Editor General del diario El Sindical, investigador de las graves irregularidades que se suceden en el Banco Ciudad.

La entrevista reviste importancia en cuanto es la primera vez, que parte del audio de la reunión ocurrida en el Hotel Sheraton, y se descubre por los propios involucrados la mafia judicial en el fuero laboral.

Una investigación periodística que a pesar de los frenos que se consiguen con la publicidad desde la política, o las chicanas judiciales, dejará una impronta en el ambiente político-empresario-judicial.




Entrevista CN23 Causa Atlas Copco from Marcelo Ricardo Hawrylciw on Vimeo.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

www.elsindical.com.ar

Entrevista CN23 por la causa Atlas Copco y abogados del Banco Ciudad

Entrevista realizada en el canal CN23, sobre la causa, Daniel Atilio Yoan, contra la empresa Atlas Copco S.A., hablan el Dr. Marcelo A. Domínguez, abogado del Ing. despedido y el periodista Marcelo Ricardo Hawrylciw, Editor General del diario El Sindical, investigador de las graves irregularidades que se suceden en el Banco Ciudad.

La entrevista reviste importancia en cuanto es la primera vez, que parte del audio de la reunión ocurrida en el Hotel Sheraton, y se descubre por los propios involucrados la mafia judicial en el fuero laboral.

Una investigación periodística que a pesar de los frenos que se consiguen con la publicidad desde la política, o las chicanas judiciales, dejará una impronta en el ambiente político-empresario-judicial.




Entrevista CN23 Causa Atlas Copco from Marcelo Ricardo Hawrylciw on Vimeo.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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domingo, 28 de noviembre de 2010

Corrientes:Denuncian que en la provincia los discapacitados son maltratados y no se respeta la Ley

Roberto Santoro, es un investigador, así es como él mismo se presenta, a pesar de que posee un espacio radial y trabaja difundiendo la lucha y los inconvenientes por los que pasan los discapacitados en la provincia de Corrientes.

Escucharlo hablar es volver a tomar conciencia de lo poco que se hace por los discapacitados a nivel nacional, donde son excluídos y maltratados cuando intentan reclamar por sus derechos o entrevistar a alguno de los políticos que administran la provincia y los municipios.

Es siempre este tipo de luchas de una enorme disparidad de fuerzas, mientras que por un lado desde el Congreso, se votan y se reconocen leyes, esos mismo legisladores luego se desentienden de los problemas que ellos mismos reclamaron que el Estado debía atender, tal es el caso del empresario y senador radical Nito Artaza, a quien con gran interés esperaban grupos de discapacitados a los que gente de se equipo de trabajo les aseguró viajaría con algunas sillas de ruedas para repartir, pero en lugar ello, llevó formularios que tuve a la vista para que los discapacitados completen, y vuelvan a ser evaluados antes de determinar, primero si realmente necesitan la silla, no dudando de la discapacidad pero tratando de suplirla por muletas, bastones u otros elementos de menores costos.

El lunes 23 de agosto del 2010, el diario Corrientes Hoy, publicó una denuncia de Roberto, donde denunciaba una maniobra por la cual un grupo de personas, se dedican a "vender" los números para las colas de los bancos de la ciudad de Goya, maltratando a personas con discapacidad. En su denuncia también menciona que los policías no están instruidos para acompañar a las personas con discapacidad para que en las ventanillas de las entidades bancarias se cumpla la normativa de prioridad que poseen. Cuando el denunciante llamó a la comisaría 1ra. de Goya, estos le informaron que no podían concurrir al banco por falta de combustible en los móviles.

Luego de esto, Santoro inició un largo recorrido por distintas dependencias públicas, fue a tratar de contactarse con el Jefe de la policía de Corrientes, Comisario General Juan Ojeda, quien no hizo nada por atender los reclamos.

Por este motivo, Roberto Santoro, volvió a viajar a Buenos Aires, con la esperanza que sus reclamos, que son los mismos de muchos discapacitados, tengan eco en los legisladores del Congreso o en la presidente Cristina Fernández de Kirchner. Lamentablemente sus actividades tuvieron un abrupto espacio de espera, se descompensó en un colectivo y lejos de ser ayudado, varios aprovecharon su situación para sustraerle su billetera, sus medicamenteos y pertenencias menores.

Esperamos desde estas líneas ser útiles para que los que puedan colaborar lo hagan, y que las autoridades cumplan con la Ley, porque esa es una de sus tantos obligaciones y que no se crean estar por encima de nadie, fueron elegidos para administrar en beneficio de la sociedad y no propio.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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Master en desguace del Estado


Por Política
politica@miradasalsur.com

El actual vicepresidente de la entidad, Juan Ernesto Curutchet, es un exponente de la nueva derecha liberal, defensor de políticas de los ’90.

A diferencia de los liberales tradicionales que encontraban su poder en las relaciones de clase que mantenían con los círculos políticos y económicos, la nueva camada, más pragmática, se apoya en los estrechos vínculos tejidos durante los años noventa con el capital financiero internacional, las multinacionales y los organismos multilaterales de crédito. Hoy, al igual que ayer, su pasión es el dinero y la cerrada defensa del orden conservador. Juan Ernesto Curutchet, actual vicepresidente del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, es un ejemplo de última generación.
Con apenas 45 años, el hombre elegido por Mauricio Macri para secundar a Federico Sturzenegger en la entidad, cobró notoriedad en el ambiente judicial porteño cuando gastó los pasillos de Tribunales con sus frustrados intentos por impugnar la designación de Eugenio Zaffaroni en la Corte Suprema de Justicia. Una ofensiva que lideró desde la Fundación Bicentenario, donde convergieron un grupo de jóvenes liberales que transitaron las filas del ingeniero Álvaro Alsogaray y que trabajaron para la candidatura de Carlos Menem en 2003.
Colaborador de Ramón Ortega durante el menemismo, Curutchet se formó en la Unión para la Apertura Universitaria (Upau), el apéndice político de la Ucedé, desde donde alcanzó la Secretaría General de la Federación Universitaria Argentina (Fuba) a fines de la década del ’80. “Lo nuestro es un intento de confrontar contra la ola de populismo y reglamentarismo económico-social”, señaló poco después de las presidenciales que ganó Néstor Kirchner. Al igual que Macri, su actual jefe político, Curutchet dice sentirse representado por el Partido Popular, de José María Aznar.
No es casual que en la Fundación Bicentenario haya compartido proyectos con cuadros que dieron impulso al macrismo y que se desempeñaron como funcionarios en los gobiernos de Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde en los trágicos meses que siguieron al derrumbe de convertibilidad. Tampoco es fruto del azar que Curutchet anime paneles organizados por la Fundación Atlas 1853 con Fabián Bergenfeld, uno de los mentores del fenómeno mediático que fue Juan Carlos Blumberg. La “seguridad física y jurídica”, la “libertad de mercado” y la “propiedad privada” son sus preocupaciones declaradas.
Desde esta Fundación, también impulsó la designación de Alicia Pierini, ex secretaria de Derechos Humanos durante la presidencia de Menem, como Defensora del Pueblo de la Ciudad. Coherente con los indultos menemistas, Curutchet participó de las tribunas del Foro de Estudios para la Administración de Justicia (Fores), un lobby que nació con el golpe de marzo del ’76 para dotar de cuadros civiles a la última dictadura. Fue en noviembre de 2003, cuando, en el auditorio del Banco Río, especuló sobre los mecanismos de designación de magistrados, al tiempo que buscaba impedir la llegada de Zaffaroni a la Corte.
Su foja de servicios a la causa liberal reconoce un antecedente inmediato. El apadrinamiento de Gisela Candarle, asesora de la vicepresidencia del Banco Ciudad y jefa del Departamento de Investigaciones de la Fundación Bicentenario, como candidata al Consejo de la Magistratura porteño por la lista Cambio Pluralista en las elecciones del Colegio Público de Abogados de la Ciudad. Una alianza entre la UCR y el PRO que encabezó el radical Javier Concepción, y que derrotó al kirchnerista Jorge Rizzo.

Sus vínculos internacionales. Si las afinidades políticas de Curutchet saltan a la vista, menos conocidas son sus relaciones profesionales con la banca internacional y con varias empresas extranjeras. Hijo de Julio Curutchet -socio fundador del estudio que comparte con Carlos Odriozola en el décimo piso de la avenida Leandro Alem al 900-, el número dos del Banco Ciudad se desempeñó como asesor legal del Bank of America Internacional Investment Corporation entre 1985 y 2005, filial de la corporación dedicada a “orientar” a inversores privados de alto poder adquisitivo.
Menos distinguido, aunque no menos lucrativo, fue el trabajo que, en calidad de apoderado, desarrolló para The First National Bank of Boston recuperando, por vía judicial, créditos otorgados por el banco estadounidense. Sus antecedentes también registran servicios como abogado, director y sindico en un sinnúmero de empresas como la sueca Scania, la cerealera Bunge, la productora de tanino Indunor y la farmacéutica Roche, entre otras.
Quienes conocen el sector aseguran que el elegido por Macri para secundar a Sturzenegger hizo –desde el estudio Curutchet & Odriozola- un training intensivo en “desguace del Estado” durante en los años noventa representado judicial y extrajudicialmente a inversores que adquirieron a precio de remate puertos, ferrocarriles, elevadores de cereales y centrales de energía, entre otros activos. Su infatigable fe en el actual jefe de Gobierno porteño le valieron como recompensa la vicepresidencia del Banco Ciudad, cargo que mantendrá hasta el 2012, de no mediar algún infortunio derivado de la denuncia penal que lo tiene como protagonista.

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Maniobras ilícitas en la administración del Banco Ciudad


Por Marcelo Hawrylciw, periodista y sindicalista
politica@miradasalsur.com

Una extensa lista de asesores de directivos de la entidad pública porteña, cobran suculentos contratos sin cumplir horario. Usufructúan los contactos por estar en esos puestos para sus negocios privados y defienden como abogados a otras empresas.
Atlas Copco, una empresa multinacional de origen sueco líder en su segmento empresarial, forma parte de las empresas de su país que se venden como transparentes y sin denuncias de corrupción. Con varias sedes en el mundo y fuertes contactos en la política de su país, ha sido privilegiada con apoyo estatal y hasta posee en el Parlamento de Suecia un lobista que llegó mediante operaciones de la firma. Pero en el continente americano esta imagen impoluta, ha comenzado a ajarse hace ya tiempo. Fue investigada por el gobierno norteamericano por hechos dudosos en su paso por Kuwait, y por el gobierno de México en una causa que vinculaba a la empresa con el lavado de dinero, en el cual se investigaba a un banco privado de capitales ingleses.
A esto se suma la actitud de la empresa para con los trabajadores. En 2009, pese a que el año anterior había tenido un aumento del 36% en sus ganancias –lo que representaba unos 74.177 millones de coronas equivalentes a 6.920 millones de euros–, anunció el despido de alrededor de 3.000 empleados. La única causa para esta decisión era el ahorro que la firma obtendría con ella. Las víctimas de esta avaricia, en su mayoría, son latinos. Muchas de las demandas laborales iniciadas en Venezuela, México, Brasil, Bolivia o Chile no han prosperado, por la diferencia de fuerzas entre los trabajadores y la empresa, que siempre consigue tener buenos “contactos” locales.
En la Argentina, el despido del ingeniero Daniel Atilio Yoan no fue la excepción a la regla. En este caso, si bien la firma en el plano jurídico demoró en apelar a sus “contactos”, prefirió recurrir a los servicios de una banda delictiva que actuaba en la Inspección General de Justicia (IGJ) desde hacía un tiempo. Estos servicios serían mucho más económicos que los de los abogados que se incorporarán a las causas ya que, por la exclusiva culpa y torpeza de la empresa, de la demanda laboral nació una causa penal que podría ramificarse por la suma de otros delitos.
Un abogado con contactos. Mientras los procesados suman imputaciones por similares delitos, la empresa salió a buscar un salvador con los contactos necesarios para revertir la demanda laboral (expediente Nº 3598/08), y que además pueda maniobrar el expediente penal (Nº 7507/09). Para ello se contactaron con Juan Ernesto Curutchet, abogado y actual vicepresidente del Banco Ciudad, recomendado por los penalistas Jorge Anzorreguy y Juan José Sforza, abogados del Grupo Clarín. La participación activa de Curutchet quedó materializada en la grabación de la reunión que mantuvieron en el Hotel Sheraton de Retiro los empresarios y sus abogados.
Personalmente, llevo desde hace dos años una investigación periodística sobre irregularidades en la administración del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, en la que he reunido varios elementos que se encuentran en la Justicia y otros que se incorporarán. Cuando contacté, con cierta desconfianza profesional, a Daniel Yoan y su abogado Marcelo Domínguez en relación a la conexidad de algunos actores de las causas judiciales y mi investigación periodística, algunos puntos se volvieron más claros.
La extensa lista de asesores que posee el Banco Ciudad está integrada por profesionales, mayoritariamente abogados, que además de no cumplir un horario laboral y poseer suculentos contratos que van desde los 25.000 a los 50.000 pesos según los casos, forman parte del staff, por ejemplo, del estudio jurídico Curutchet & Odriozola. Este es el caso Gabriel Teófilo Rouillet (Cuil-20-26250789-1), quien asesora a su cuñado y presidente del Banco, Federico Adolfo Sturzenegger, en la estratégica Comisión de Asesoramiento Pre y Post Compra. Otros de los asesores fantasmas son Jorge Eduardo Anzorreguy (Cuil 20-04527845-0) y Mariano Mendilaharzu (Cuil 20-17546625-9), quienes asesorarían al Directorio. Resta ahora que el Banco cumpla con el pedido de información cursado invocando la Ley 104 de Acceso a la Información Pública, para poder tener el detalle requerido de los asesores, antecedentes, funciones y contratos.
Curiosamente, luego de que expusiera en otras publicaciones las vinculaciones de algunos asesores con el estudio Curutchet y la relación de éste con la empresa sueca Scania, la página del estudio jurídico fue modificada. Se suprimió parte del staff y se modificaron sus antecedentes laborales, como por ejemplo, donde se mencionaba que la relación laboral del vicepresidente del Banco Ciudad con Scania, y además se ofrecían entre los servicios, trámites ante la IGJ. Nada es obra de la casualidad.

Intereses privados. Para que se comprenda, no sólo el Banco Ciudad es utilizado como caja de negocios turbios en varias licitaciones importantes, sino que también es caja de abogados que defienden a empresas, dedican su tiempo a trabajos ajenos a temas de la entidad bancaria y hasta se financian acciones políticas.
Una de ellos es Gisela María Candarle (Cuil 27-253382044-1), quien actualmente es una de las consejeras del Consejo de la Magistratura de la Ciudad. En una entrevista periodística reciente, esta abogada comentaba que su campaña fue dura ya que recorría los estudios jurídicos buscando apoyos, participaba de seminarios, conferencias e incluso estaba en mesas en las calles repartiendo volantes. Todo esto, mientras su contrato de asesora en materia bancaria de Curutchet se encuentra vigente y con fecha de vencimiento en 2011. Según el perfil de Candarle que figura en la red de Linkedin, se desempeña como jefa del Departamento de Investigaciones de la Fundación Bicentenario, que fundó y preside Curutchet, y que se hizo conocida por oponerse a la designación de Eugenio Zaffaroni y de Carmen Argibay como miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. A esta fundación, le fue rechazada por la IGJ su personería jurídica (Expediente Nº 1.724.649) por no quedar claro su financiamiento. A estas actividades hay que sumarle su actividad en el Colegio Público. ¿Cuándo le queda tiempo entonces para su trabajo de asesora?
La derecha judicial. Una simple consulta al Boletín Oficial arroja como resultado que Juan Ernesto Curutchet, es o ha sido miembro del directorio de varias empresas, todas de importante capital, cumpliendo diferentes roles, a veces como titular, y otras como suplente. Esto le ha permitido hacer excelentes relaciones, tal como explota ahora con su cargo en el Banco Ciudad, donde aplicando la tecnología y firmando convenios con el Colegio de Abogados y la Corte, cree obtener, además de una posición privilegiada, una porción de impunidad.
Es la Justicia la que deberá determinar si las acciones de este intrépido y ambicioso abogado, fanático de San Lorenzo y ávido de poder, que forma parte de los preferidos de Mauricio Macri para integrar la terna de jueces propuestos para desempeñarse en la Justicia porteña, debe responder por sus actos en un proceso judicial. Son muchos los que conocen perfectamente su historia, su forma de trabajar, los riesgos que asume para posicionarse y también, son muchos los que le temen por su frialdad. No hay dudas de que es un claro exponente de la derecha más conservadora, lo que lo ha llevado a formar parte de la Fundación Atlas (vinculada a la firma Atlas Copco) o a relacionarse con el Foro de Estudios para la Administración de Justicia.
Hace un mes y medio, al salir Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad, y Curutchet de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de la Justicia Contencioso y Administrativa de la Ciudad, este último dijo en voz alta y con sorna al notar mi presencia y ser fotografiado: “Esto también es espionaje”. Hizo así alusión a las quejas de empleados del Banco que denuncian la instalación de cámaras para observar al personal y sus desplazamientos.

Dineros públicos. En definitiva, señor/ra vecino de la Ciudad, el dinero del Banco administrado por esta gestión es utilizado para financiar intereses privados y para establecer vínculos de negocios que no representan ganancias a la entidad. Aún a pesar de todo esto, la entidad tiene números positivos. Imaginen un banco sin esta gente, donde todos los ingresos sean para que el Banco crezca aceleradamente. Muchos de los involucrados no pueden justificar sus patrimonios por lo que, tal vez, sus declaraciones juradas son falsas, justamente ellos, que hicieron de esta herramienta de control ciudadano su arma, ahora regatean los datos, falsean los valores u omiten cuentas. Una investigación periodística que recién comienza y ya devela corrupción, soberbia e impunidad, de funcionarios de un Banco en el que Macri tiene puestas sus esperanzas de imagen y financiación política.

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